Una habitación entera pintada de blanco con muebles incluídos, miles de pegatinas redondas de colores y centenares de niños con carta blanca para pegarlas donde quieran. El resultado es una espectacular explosión de color simple, efectiva y única. La performance de la artista Yayoi Kusama se titula "The Obliteration room" y se encuentra en la Queensland Gallery of Modern Art, ¡una idea genial!






Una pasada! Este Blog crea afición!
ResponderEliminarHola Álvaro! Perdona que no te haya respondido pero es que no recibo notificaciones de los comentarios. ¡Muchas gracias y un abrazo!
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